Mundo ficciónIniciar sesiónConfiar en alguien durante veinte años no garantiza nada cuando el destino decide convertirlo en tu verdugo.
El silencio que siguió a la visión fue absoluto. No el silencio pacífico de la noche, sino el silencio denso y sofocante que precede a las tormentas más devastadoras. Todos los ojos en la sala de guerra se volvieron hacia Aiden, quien permanecía inmóvil en el centro de la habitación, su rostro pálido co







