Mundo de ficçãoIniciar sessãoLas guerras se deciden en estrategia; las masacres, en desesperación, y esta era ambas.
El cielo sobre Valdoria ardía con el fuego de mil soles artificiales. Las naves del Imperio del Sol Negro descendían como langostas mecánicas, bloqueando la luz de las estrellas con sus cascos negros y dorados. Cada nave era una ciudad flotante, cada ciudad contenía suficiente potencia de fuego para vaporizar continentes enteros. Y había miles de ellas.







