Mundo ficciónIniciar sesiónLos paraísos se ganan con amor. Se defienden con sangre.
El amanecer del tercer día llegó con un silencio antinatural. Aria se encontraba en la colina que dominaba el valle, una mano sobre su vientre abultado de seis meses, la otra sosteniendo una espada que había jurado no volver a usar. A su alrededor, el paraíso que habían construido esperaba su destino.
Kieran descendió del cielo en forma de dragón, aterrizando con grac







