Si alguien me hubiera dicho hace un mes que estaría caminando del brazo de un desconocido hacia la fiesta de compromiso de mi hermana con mi ex prometido, me habría reído en su cara. O le habría lanzado una copa. Tal vez ambas cosas.
Pero aquí estoy.
El jardín de la casa de mis padres luce exactamente como lo imaginé: luces cálidas colgando de los árboles, mesas perfectamente decoradas y música suave flotando en el aire. Todo impecable. Todo perfecto. Todo… para Laura.
—Respira —murmura Cristhi