Los flashes empezaron antes de que cruzaran la puerta.
---Camilo, ¿quién es tu acompañante?
---Camilo, una foto juntos.
---¿Es tu novia? ¿Cómo se llama?
Camilo sonrió para las cámaras con la práctica de quien lleva toda la vida siendo fotografiado. Le apretó la cintura a Valentina y se inclinó hacia su oído.
---Sonríe y no te detengas. Si les das una foto rápida, te dejan en paz. Si te resistes, te persiguen toda la noche.
Valentina sonrió. No la sonrisa de Madame Dubois. La suya. Los fotógrafo