Camilo y Valentina aterrizaron en Boston un martes a las dos de la tarde con Daniel dormido en el portabebés y una maleta que Valentina había empacado con la eficiencia de una mujer que no piensa quedarse más de lo necesario.
---Un hotel ---le había dicho a Camilo en el aeropuerto de Burlington---. No el penthouse. No la mansión. Un hotel neutral donde nadie sepa que estamos.
Camilo reservó una suite en el Four Seasons sin usar su apellido porque los Lincoln en un hotel de Boston generaban preg