Camilo condujo de vuelta a Vermont con las manos en el volante y la cabeza en ningún lugar.
Cinco horas de autopista que pasaron como cinco minutos porque su cerebro estaba atascado en un bucle del que no podía salir: Mateo tiene su mandíbula, Mateo tiene su risa, Mateo inclina la cabeza igual que él cuando algo le interesa, Mateo tiene siete años y lo llama tío y no sabe que su tío es su padre y su madre aflojó un escalón para hacerle daño a la mujer que le iba a dar un hermano que sí podía ll