CAPÍTULO 61

Trasladaron a Valentina a una habitación privada del cuarto piso a las nueve de la noche.

El doctor Morrison le explicó la situación y Valentina lo cortó a la segunda frase suavizada con un «dígame la verdad, doctor, que no soy de cristal».

---El hematoma se estabilizó pero no desapareció. El feto está bien, latido fuerte, pero el riesgo sigue. Reposo absoluto. No relativo, no «me quedo en el

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