PROBLEMAS QUE NO SE OLVIDAN (II)
El amigo de Landon se acercó con la copa aún en la mano, sus ojos azules como el hielo se quedaron en los de Aria y ella sintió como si pudiera desnudarla con una simple sonrisa. Y sí, había algo en él… algo oscuro, magnético, como si el peligro se vistiera de hombre y se paseara tranquilo entre luces de neón.
—¿No bailas? —preguntó con voz grave, más una afirmación que una invitación.
Aria lo miró de reojo, tomando su bebida con aparente calma, pero con el cora