C58-¿DÓNDE ESTÁ MI MUJER?
El auto se detuvo frente al edificio. Lucy abrió la puerta, pero antes de bajar, la voz del guardaespaldas la detuvo.
—Señora, no creo que esto sea una buena idea.
Ella lo miró por el retrovisor, sabía que no aprobaba esto, que probablemente lo había informado todo ya.
Sin embargo suspiró, ya estaba alli, terminaria con eso.
—No tardaré. Lo prometo, ¿de acuerdo?
El hombre asintió en silencio. No insistió. Pero estaba seguro de que Eros se enfurecería cuando se enterara.