C175-LLAMALO.
C175-LLAMALO.
Las puertas de la mansión se abrieron y Eros entró como una tormenta. Su rostro era una máscara de furia, y sus ojos parecían dos carbones encendidos listos para prenderle fuego a todo.
Cassio y Kieran lo seguían de cerca, pero no se atrevía a hablar. Sabían que cualquier palabra podía ser un detonante.
Los tres guardaespaldas que estaban asignados a Lucy ya lo esperaban en el vestíbulo, con los rostros pálidos y las manos sudorosas. Eros no frenó el paso, pero si, se detuvo frent