C159- ANTOJOS.
C159- ANTOJOS.
Eros salió a la entrada del palacete con el celular en la mano.
—¿Vas a tardar toda la noche o ya estás cerca? —dijo, sin saludar.
La voz de Cassio sonó al instante.
—Ya estoy aquí. De hecho, te estoy mirando.
Eros levantó la vista y, efectivamente, Cassio estaba de pie al otro lado del pórtico, con una mujer colgada de su brazo.
Colgó y Cassio se acercó con una sonrisa orgullosa.
—Eros. Te presento a mi esposa, Luna.
Eros le tendió la mano con educación.
—Un gusto, Luna. Me sorpr