23. Trato
Angelina mira hacia el techo con las manos en la cintura en un desesperado intento por controlar lo que siente: impotencia, rabia y decepción.
Todo eso por sí misma, ni siquiera por Giancarlo. Sus palabras son claras. “No te tocaré si no me lo pides.” Y lo había demostrado con el simple hecho de besarla allá abajo pero sin tocar su piel, lo había demostrado tocándola y dándole placer pero sin hacerle llegar al clímax.
Giancarlo es una bestia, un ser que ordena y mantiene todo bajo su control p