24. Comienzan las sospechas
Damiana demuestra su visible orgullo por oírla hablar de tal manera, y para Angelina ahora su intención es que Damiana crea lo que Angelina quiere que crea, por lo tanto sigue en pie su liberación incluso de Giancarlo Mancini por haberle mentido, y de Damiana. Nadie la ayudará y tiene que jugar sus propias cartas.
—Eso es —Damiana le acaricia la mejilla—, me alegra mucho de que te hayas dado cuenta que nuestros deseos se ven interrumpidos mientras los Mancini sigan de pie. Hija mía, eres tal c