– El Precio de la Ambición
Elio Caruso colgó el teléfono tras hablar con Laura. Su expresión no era la de un amante emocionado, sino la de un hombre que se preparaba para una amputación necesaria. Se quedó mirando el auricular por un momento, sintiendo el peso de las paredes de su oficina.
—Tengo que poner orden —susurró para sí mismo, frotándose las sienes—. Tengo que alejar a Laura definitivamente si quiero que Cristina vuelva a mirarme como antes.
Elio caminó hacia el ventanal de su despacho