La Fuente
No parecía nada.
Ese fue el primer problema.
No había guardias en la superficie.
Ninguna seguridad visible.
Ningún movimiento.
Solo una estructura abandonada…
Fría.
Silenciosa.
Olvidada.
—¿Esto es todo? —preguntó Adrian.
Con un atisbo de incredulidad.
Porque algo tan importante…
No debería parecer nada.
Elena no respondió de inmediato.
Sus ojos recorrieron todo.
La quietud.
El vacío.
El silencio antinatural.
—Nunca es lo que parece —dijo.
¿Y eso?
Esa era la verdad de todo lo que habían