La confianza no formaba parte del acuerdo.
Eso quedó claro desde el principio.
La habitación seguía igual.
Pero todo lo que había dentro sí.
Tres personas.
De pie del mismo lado…
Pero no del todo.
—Seamos claros —dijo Adrián.
Su voz era firme.
Medida.
—Esto no borra nada.
Elena no reaccionó.
—No se supone que lo haga —respondió.
Una pausa.
—Se supone que nos mantiene con vida.
Silencio.
Porque la supervivencia…
Eso era lo único que tenían en común ahora.
Luca se apoyó ligeramente en la mesa.
Ob