Tomo una cucharada de yogur con frutos secos y mi hermana frunce el ceño.
—Vamos, Leila. Solo es yogur.
—Quiero salir —se inclina un poco —Estoy harta de estar aquí.
Hace un par de días sufrió de nuevo otra crisis de ansiedad.
Desearía que Leila superara todo eso y volviera a casa conmigo.
El médico que la vio la última vez esta por decirnos si es viable una operación para intentar hacer que Leila vuelva a caminar.
Es lo que deseo con todo mi corazón.
No me importa cuánto me cueste, si debo con