Estoy frente al espejo, tratado de calmar los nervios al día siguiente.
Se supone que Bianca ya aterrizo en Miami y está por llegar.
Me doy un vistazo rápido a mi atuendo.
Llevo un top de tirantes, rosa viejo, un short, color blanco de corte alto y encima del atuendo un cárdigan tejido en tono gris.
Un toque en la puerta me sobresalta.
—Adelante —digo mientras cepillo mi cabello.
Renzo entra y me estudia en silencio. Le doy una sonrisa a través del espejo. Pero, sé que él puede ver mis nervios.