47. Una apuesta en el oscuro muelle
El todoterreno blindado recogió a Bianca a tan solo dos manzanas del edificio de Apex Vanguard. En cuanto entró en el oscuro habitáculo, Daniel le arrebató al instante la memoria USB negra de la mano y se la entregó a Kenzo, que estaba en el asiento delantero.
—Buen trabajo —dijo Daniel secamente, pero su mirada recorrió el rostro de Bianca con intensidad, asegurándose de que la mujer no hubiera sufrido el más mínimo rasguño—. Oráculo está extrayendo los datos financieros ahora mismo. Pero esta