152. Un líquido falso y un abrazo reconfortante
La habitación se sumió de repente en un silencio sepulcral. A Bianca se le cortó la respiración. Sus ojos miraban fijamente el pequeño frasco en la mano del doctor Evans. Ese frasco era el medicamento original que debería haber entrado en su cuerpo. Entonces, ¿qué líquido había estado corriendo por sus venas desde esta tarde?
—¿Qué quiere decir, doctor? —preguntó Daniel con una voz inmensamente grave. Un aura gélida envolvió al hombre de inmediato—. ¿Qué líquido le ha inyectado a mi esposa hace