143. Sombras en los archivos
El aire en la celda de aislamiento parecía haberse congelado. La respiración se atascó en la garganta de Daniel. El hombre apretó los puños con una fuerza descomunal. La última frase de Camilla acababa de abrir la caja de Pandora más oscura de todas.
—¿De qué hombre estás hablando? —gruñó Daniel, dando un paso al frente para acortar la distancia—. Mi madre sufrió ese accidente sola. Los informes policiales así lo demuestran.
Camilla soltó una carcajada amarga. Se limpió la sangre de la comisura