En la pequeña olla de gente sin clase social, lo más bajo de lo más bajo ella siempre fue como un diamante entre las piedras. Con su rizado y largo pelo negro, la figura esbelta, aquella sonrisa traviesa y la mirada seductora en sus ojos verdes, Camila movía las caderas aquí y allá, comportándose como la madre que era de día pero no de noche.
Las fuertes voces masculinas que ofrecían sus productos en aquel mercado eran escuchadas por la bella dama que caminaba aquí y allá, oliendo el suave arom