Con lágrimas en los ojos, Cameron suplicó que Susan tuviera piedad con ella. Era inútil seguir diciendo que ella no tenía nada que ver con aquello cuando estaba claro que era su letra la que había quedado impresa en aquellos papelitos.
Al día siguiente de la boda que no se celebró en realidad, lo único que hizo Cameron fue buscar a Susan hasta que al día siguiente la encontró. Y ahora estaban, Cameron corriendo detrás de ella por los pasillos, tratando de convencerla en la declaración contra A