Enfundada en uno de sus vestidos favoritos y con uno de los bolsos de lujo que siempre le gustaba lucir, Susan se presentó en la empresa Ferrer. Eran tantas las preguntas que la inquietaban desde el momento en que Cameron le contó la verdadera historia -pero no toda- de su pasado. Había cosas que parecían coincidir pero había otras que no. Eran muchos problemas. Y los problemas hay que arreglarlos.
Cuando llegó a la empresa, las secretarías que aún trabajaban allí no podían creer que hubiera vu