DOS DÍAS DESPUÉS
Habían pasado tantas cosas desde la noche en que Cameron llegó a casa de su amiga con el rostro pálido, sin fuerzas en el cuerpo para levantarse y con el corazón roto en mil pedazos mientras en su mente guardaba aquella palabra con la que Diego se había referido a ella. Una prostituta. Ella no era más que una prostituta para él.
Desde aquella noche nada fue igual para Haley. Cuidando de Cameron como la persona dedicada que Haley siempre había sido, la ayudó a tumbarse en su c