ALGUNOS DÍAS DESPUÉS
Acurrucada, sintiendo el fuerte pecho de Diego en su espalda, Susan sonrió. Una nueva mañana había llegado y no había nada en el mundo que pudiera hacerla más feliz que lo que estaba viviendo en ese momento. Diego estaba allí, Diego la había llamado innumerables veces desde la crisis que tuvo después de lo que Cameron le había hecho.
De repente, Diego dejó toda la cama sólo para Susan.
Ahora, no iba a haber una mujer que quisiera jugar con él. Nadie lo engañaría jamás. Nadi