Mundo ficciónIniciar sesiónLa suite de hotel se había convertido en centro de operaciones improvisado. Mapas cubrían paredes. Laptops desplegaban datos en múltiples pantallas. Y en el centro, grupo destrozado debatía decisión que podría condenarlos a todos.
—Es trampa obvia. —Valentina fue primera en hablar, voz cortante como vidrio—. Consejo dice Svalbard. Mei rastrea Antártida. No vas a ninguno. Fin de discusión.
—Pero cuarenta y siete mil personas... —Mei tecleaba nerviosa en laptop—. Si hay chance real de salvarlos, aunque sea pequeña...
—No vale tu vida. —Valentina la interrumpió—. Y definitivamente no vale la de Tamara.
—Iré yo. —Ethan se levantó del sofá donde había estado descansando—. En su lugar. Tienen sangre mía de cirugía. Pueden analizarla, hacer lo que







