Mundo ficciónIniciar sesiónEl viento antártico golpeaba el avión con puños invisibles. Menos cuarenta grados Celsius afuera. Vientos superando cien kilómetros por hora. Y visibilidad reducida a metros por nieve que caía horizontal.
—¡Aterrizaje en dos minutos! —El piloto gritó sobre rugido de motores luchando contra tormenta—. ¡Base de investigación abandonada! ¡Prepárense para impacto duro!
Tamara apretó arnés, sintiendo vínculo con Damián pulsando ansioso a través de distancia. Él estaba despierto en Ginebra, sintiendo su miedo, su determinación. Sin palabras pero presente.
El aterrizaje fue brutal. Avión rebotó, patinó, giró peligrosamente antes de detenerse. Silencio después de motores apagándose fue ensordecedor.
—Todos vivos. —Valentina verificó equipo—. Maldito







