Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa nieve llegó a Ginebra a las once de la noche.
No fue el tipo de nevada dramática que transforma un paisaje de golpe sino el tipo suave y persistente que se instala sin anunciarse y que cuando uno lo nota ya lleva suficiente tiempo cayendo como para haber cubierto el jardín con una capa uniforme que bor







