Mundo ficciónIniciar sesiónEl pasillo se extendía ante ellos como una garganta de metal oxidado, iluminado apenas por las luces de emergencia que parpadeaban con un ritmo irregular. Mei avanzaba en punto, su rifle apuntando hacia las sombras que danzaban en los rincones, cada músculo de su cuerpo tenso como una cuerda a punto de romperse. Detrás de ella, Tamara cubría el flanco izquierdo mientras Gabriel mantenía la retaguardia, sus movimientos sincronizados con la precisión de quienes habían enfrentado la muerte demas







