Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire dentro del búnker tenía un sabor metálico que se adhería a la garganta como óxido líquido. Mei avanzaba con pasos medidos, su rifle barriendo cada sombra mientras el equipo se reagrupaba en lo que parecía haber sido una sala de control. Las pantallas muertas los observaban como ojos ciegos, testigos silenciosos de décadas de abandono que contradecían las evidencias de actividad reciente.
—Esto no tiene sentido







