Capítulo 170. Amor indestructible.
El choque fue maravilloso. Lyanna lo envolvió con sus brazos, apretándolo contra su pecho con una fuerza que en otro momento habría temido usar, pero que ahora era necesaria.
Necesitaba sentir su solidez. Necesitaba sentir el latido de su corazón contra el suyo para asegurarse de que no se lo iban a llevar.
—¡Mi amor! ¡Mi vida! —sollozó ella, enterrando la cara en el cuello del niño, aspirando su olor a bebé, a galletas de vainilla y a tarde de juegos—. Aquí estoy. Aquí estoy, mi príncipe.
Har