Capítulo 155. La sangre no miente.
El comedor principal de la Mansión Valerián solía ser un lugar intimidante para Lyanna. Con su mesa de caoba para doce personas, la platería brillante y los techos altos, siempre se había sentido pequeña allí, como una invitada que no pertenecía del todo.
Pero hoy, la luz que entraba por los ventanales parecía diferente. Dorada. Cálida. Reveladora.
Estaban sentados los cuatro. Ares en la cabecera, Eleanor a su derecha y Lyanna frente a Harry, que atacaba su plato de pasta con la voracidad alegr