Capítulo 124. El infierno se desató.
«¿Acaso crees que tu corazón mentiría?»
La pregunta de Ares quedó suspendida en el aire, desafiando el rugido de la tormenta y el caos en la mente de Lyanna.
Ella lo miró, clavada en el linde del bosque. El agua le empapaba las pestañas, nublándole la vista, pero no podía dejar de mirar esos ojos grises que la observaban con una intensidad devastadora.
Su corazón…
Lyanna bajó la mirada hacia su propio pecho, como si pudiera ver el órgano latiendo frenéticamente bajo su ropa mojada.
Pensó en Ha