— No estoy enamorado de Patricia y tu eres mi esposa y aquello no va a cambiar Eda, eres mi esposa en papeles y mi mujer en toda la extensión de la palabra — Eda siente como sus manos empiezan a temblar — Mi mujer, aquello tu debes de tenerlo presente siempre — la cercanía de Christopher abruma los pensamientos de Eda — Eres mía Eda, solamente mía — La yema de los dedos del hombre acarician la clavícula de su esposa, ella solo puede mantenerse allí, sin reaccionar, con la respiración caliente y