Soy el CEO Darkok, nadie me dice que hacer.
Los días pasaban en los que el pequeño Lucano seguía sanando, sus terapias le estaban ayudando bastante, lo que tenía más tranquilos a sus padres y sus abuelos, ese niño era un guerrero.
No hubo día en el que el CEO Salvatierra, y la CEO Leonor Camargo, no visitaran la compañía de los esposos Darkok, los proyectos ya se habían puesto en marcha, y era lógico que convivieran mucho más con sus clientes.
— Arquitecta Diamich, sé que a esta hora por lo general sueñes retirarte de la oficina,