Padre y yerno de guardia en el hospital.
Todos en la sala descansaron un poco de la angustia que habían estado viviendo las últimas horas. Había sido terrible ver cómo Angy sangraba y estaba a punto de perder al bebé.
— Por dios, esto ha sido muy duro, ¿Mi hija está despierta? Quiero verla.
— Señor Darkok, fue muy difícil controlar la emergencia, la paciente estaba con mucho estrés, lloraba mucho y no lo lograbamos calmarla, no fue si no hasta que la sedamos que pudimos parar el sangrado.
— ¡Te lo dije, fuiste muy duro con la