Noches apasionadas de los esposos.
En el penthouse de Vladimir, después de la recepción, había llevado a descansar a su esposa, ella le pidió ayuda para bajar el ciper de su vestido, y lo hizo, pero también fue dejando besos húmedos por la esbelta espalda de Rafaela.
— ¿Qué haces, Valdimir?
— Voy a hacerle el amor a mi esposa, es nuestra noche de bodas, hoy he tenido que controlarme demasiado para no robarte de la fiesta y subirte a tu habitación para sacarme de ti.
— Ahh... entonces no pares, sigue haciendo lo que tien