El aire en el pasillo era denso, casi irrespirable, como si las paredes mismas contuvieran la tensión que estaba a punto de estallar. Aurora caminaba con paso firme, aún aferrada a la determinación que había construido en la consulta, pero en el fondo sabía que enfrentarse a Esmeralda no sería sencillo.
Y entonces la vio.
Esmeralda estaba apoyada con elegancia fingida contra una columna, como si hubiera estado esperando ese momento. Sus labios se curvaron lentamente en una sonrisa venenosa al cr