El desfile que había comenzado como la demostración de que la reina seguía en pie, terminó en medio de amarguras. Los hombres de Nahla lograron sacar a Paolo, pero a este nada le importaba; había conquistado su primera victoria.
Nahla cerró el evento de forma apresurada. No había nada que pudiera hacer para revertir el caos.
El regreso a la mansión estuvo lleno de silencio. Había muchas preguntas, pero ninguna respuesta.
En cuanto entraron, Julián y Alejandro no pudieron esperar más y explotaro