Capítulo 41 — PARTE DOS.
Al día siguiente, Emma y Kaan fueron a la clínica privada del doctor Yilmaz en el centro de Marrakech. Era un edificio moderno y discreto, con seguridad privada que Kaan había insistido en contratar adicionalmente. Emma se había dado por vencida en discutir sobre medidas de seguridad excesivas.
La sala de ecografías era cálida y acogedora, con luces tenues y paredes pintadas en tonos suaves de azul. El doctor Yilmaz era un hombre de unos sesenta años con una sonrisa gentil y modales tranquiliza