De camino al hotel, Emiliano solicitó que prepararan el avión ya que no era necesario esperar hasta el otro día para regresarse, se sintió extraño al despedirse de Elizabeth y no tenía por qué alargar más su estadía en Londres.
Comenzó a empacar y estaba a medio vestir cuando tocaron la puerta, al abrir se encontró con una sorpresa.
–Quiero irme contigo.
–Vaya que eres persistente Emily.
–Cuando quiero algo no me detengo hasta conseguirlo.
–Ya tie