En el hospital.
Al día siguiente a las ocho de la mañana Kira desesperada llamaba a Noah, ya hacía más de un día que se había llevado al niño, él no daba señales de vida, Kira caminaba por aquella mansión sin ningún rumbo definido, estaba al borde del colapso, si saber en dónde estaba su esposo.
-Raquel, mi esposo está por ahí, preguntó Kira a la mujer que respondió el teléfono del hospital propiedad de Noah.
-Señora disculpe, no soy Raquel, soy Emilia, el señor Connor no ha venido por acá; dijo la nueva secre