— Adelante – Stefano la mandó a pasar revisando algunos pendientes de la empresa.
— ¿Carlotta? ¿Qué haces despierta a esta hora? ¿Te sientes mal? – dejó todo para levantarse preocupado.
— ¿Me veo enferma para ti? – le preguntó y la verdad, es que Stefano la miró con mayor detenimiento.
“Mierd4, si eso era estar enferma, no quería verla sana”
Carlotta andaba con una bata de dormir oscura, discreta y cerrada, pero el cabello con suaves ondas, medio humedecido por la ducha, un color sonrojado e