—Dame ese maldito tornillo D-4, Jax, o te juro que probaré el taladro directamente en tu cabeza.
—Alfa, te juro que el tornillo D-4 no venía en la caja! Solo hay dos M-6, ¡y Marcus ya los ha atornillado en el lugar equivocado!
—¡Yo no he atornillado nada en el lugar equivocado! —protestó Marcus, apuntando a Jax con la diminuta llave Allen como si fuera un arma—. ¡El manual dice que esta pieza va en la esquina superior izquierda!
—¡Tienes el manual al revés, imbécil!
Me recliné en la mecedora y