Cap. 52: Enzo está herido
Enzo escuchó a su propio tío tratando de contratarlo para eliminarlo y apretó los puños para contener las ganas de rodear la mampara y descargar su arma tanto en él como en su primo, pero no podía hacerlo, no mientras su abuelo viviera, así que luego de respirar profundamente, respondió:
–Se equivocó conmigo y mis hombres, no somos matones de feria. Si tanto desea verlo muerto, hágalo usted mismo, ya pueden irse, tengo otros asuntos qué atender y esos sí son importantes.
Pidió que le