Mundo ficciónIniciar sesiónPatricia se acostó en la camilla, soportó el frío del gel y cuando el médico comenzó con el examen ella no se atrevía ni a respirar, tampoco miraba la pantalla, tenía sus ojos fijos en el rostro del doctor, para confirmar que no hacía ningún gesto de preocupación.
–Aquí está…, un embrión diminuto de unas cuatro a cinc







