C58- DISTANCIAS CALCULADAS
Mariam se había convencido de que aceptó para escapar del palacio.
Eso era todo.
Aire fresco, paredes que no fueran las de siempre, un rato sin Jade circulando por los pasillos. Se lo repitió tres veces mientras subía al vehículo y otras dos mientras cruzaban Al-Olaya.
No era por él.
No era porque cuando Zayd era así, atento y tranquilo, algo en ella bajaba la guardia sin pedirle permiso.
La librería Jarir ocupaba dos plantas y olía a papel nuevo y café. Zayd entró pr