C59-UN ESPOSO TIENE EL DERECHO
Se giró hacia Mariam.
—Es del color de tus ojos cuando estás enojada conmigo. —Lo dijo en voz baja, pero directo al corazón de ella—. Que es casi siempre.
Mariam sintió algo moverse en su pecho y lo aplastó de inmediato.
—No es necesario, Zayd.
—Un esposo tiene el derecho y el deber de adornar a su esposa. —La miró fijo—. Eso no está en discusión aquí.
Luego, sin darle más tiempo para negarse, le pidió a la gerente algo sencillo para la primera esposa.
Un brazalet